A XIMO (padre, amigo y maestro).

 

EL REGALO

Mi padre me hizo un regalo.

Me dijo: Los muertos no tienen pasado, no pagan las deudas,

no se aburren en las peluquerías ni en los entierros.

Luego me dio su pluma vacía, sus zapatos de peregrino y un libro sin escribir.

 

Así me bautizó mi padre:

con dos lágrimas de lava.

No en vano te parieron muerto_dijo_.

Llena la pluma, calza las botas y abre las puertas del presente.

No has muerto para dormir.

Has de pisar los charcos y explorar en cada hoguera.

Bailarás en verano, soñarás en invierno, llorarás en otoño

y cada primavera amarás con la pasión de tu condena;

sin límites, como corresponde a un muerto.

 

Y, por supuesto, serás lo que te haga libre:

tus pensamientos serán tus actos,

y tu acción tu deseo.

Tendrás lo que desees , a tu elección,

tal es tu naturaleza y tu poder desde ahora mismo,

recién nacido muerto.

 

La libertad tiene un precio: morir.

No quise contrariar a mi padre y decidí suicidarme pronto.

Bajé del autobús y anduve la cuesta con las botas calzadas, la pluma llena y

una sonrisa alegre de muerto reciente.

¡Qué bien viven los muertos!

Sin honor ni lavadora.

Sin guardar en los cajones a los vivos,

sin reservar habitación en sus viajes,

ni vender sus espejos, ni recontar los aplausos, ni hacer cola en los servicios.

 

Mientras estuve muerto comía poco y miraba mucho

Conocí otros muertos y los amé sin condiciones .

Y en el frenesí de la libertad intercambiamos palabras muertas llenas de

sabiduría

Y placer.

 

¡Esto no me lo dijiste,padre!:

Lo peor del muerto es no tener miedo a la muerte.

Salirse de la fila, dormirse en las reuniones

y soñar todas las noches.

Lanzarse al abismo todas las mañanas

para pasear la sonrisa en el cementerio de los vivos.

 

 

No me lo dijiste porque no lo sabías:

El teatro de la muerte es un monólogo.

Sin principio ni fin.

 

 

José Grau ( Enemigo Muerto; poemas. 2015)