Meditación, nuestra medicación

Entrevista a Miguel Gámez . Profesor de Yoga Kundalini,colaborador de grau-anatheóresis y Artist  Trainer. 

Miguel. A grandes rasgos ¿Porqué meditar?

Vivimos un tiempo donde la enfermedad psicosomática y los desequilibrios crónicos afectan nuestra salud de manera devastadora. Muchas personas se acercan a la meditación y otras técnicas milenarias cuya efectividad en el tratamiento de los desordenes multifuncionales está perfectamente contrastada.

Ya en la prehistoria la tribu, reunida ante una hoguera, se quedaba fascinada con el poder magnético del fuego. Ese silencio que se instalaba en estos seres y la atención vacua en las llamas, profesaba un clima de veneración a algo sagrado. Sin saberlo, ellos ya se acercaban , mediante el silencio, a la introspección; uno de los pasos más importantes en el proceso meditativo o cualquier proceso de dasarrollo personal.

El carácter de este método o práctica va más allá de cualquier conjetura racional, ya que es un proceso de experiencia individual llevado a otros niveles de conciencia; pero se podría decir, que es un proceso de ir más allá de la mente.

Esto crea controversia, ya que nuestro propio ego establece que no hay nada por encima de la mente. No te puedo decir que se siente al meditar, mi experiencia no tiene o no tendrá nada que ver con la tuya, pero sí te puedo dar unas pautas para iniciarte en esta práctica, de carácter sanador, que ha dado lugar a tantos y tantos maestros iluminados en la parte oriental de nuestro planeta.

 

¿Cómo podría una persona iniciarse en el proceso meditativo?

Voy a dar unas recomendaciones desde la parte dogmática del Kundalini Yoga y alguna puntualización bajo mi propia experiencia.

Creo que hay que hacer un análisis de la realidad antes de iniciarse en los procesos de quietud mental ; un paso de gran importancia, y ese paso consiste en es no descartar previas intervenciones psicológicas de orden más específico antes de iniciarse en el yoga como rutina. Dar claridad y limpieza a nuestra mente sin prejuicios. Evidentemente no soy fanático de nada.

Hay que entender que el orden mental occidental es diferente y choca con la meditación antes de empezar incluso, por diversas cuestiones racionales. El factor racional es pulido y la mente comienza a disciplinarse, proporcionando una mayor apertura para la iniciación.

A nivel yóguico, ya pasada esta preparatoria de limpieza y apertura a la disciplina mental, nos concentramos en dar un trato adecuado y también preparatorio a nuestro cuerpo físico.

Nos nutriremos preferente mente con alimentos saludables, tendiendo a esa comida en la que los vegetales, legumbres, cereales, hortalizas y frutas sean los protagonistas. En cambio, la carne y derivados de animales son mucho más densos, por lo tanto, dificulta nuestra digestión haciéndola más pesada y lenta. Dado que es mucha la energía que se requiere para la meditación, la ingestión de estos últimos alimentos mencionados no son los más recomendables ya que implica una concentración energética mucho mayor a nivel gástrico y podría interferir en la meditación.

Es importante antes de meditar, reposar la comida unas dos o tres horas.

Una buena puesta a punto con ejercicio físico es muy adecuada. Claro ejemplo en la disciplina del Kundalini Yoga: primero ejercicio físico, luego relajación y por último la meditación. Y un ambiente igualmente saludable, ya sea en salas o espacios preparados con estimulación para los cinco sentidos. La meditación también puede ser llevada a practicar en diversos entornos naturales como en un bosque, una playa, una pradera, etc., el único requisito es el silencio.

Un buen maestro o guía también es recomendable ya que sus palabras y su presencia nos pueden acercar a una correcta práctica meditativa.

 

¿Compartirias algunas meditaciones que conozcas y valores sus procesos beneficiosos?

Hay que enumerar algunas clases de meditación que se utilizan en la actualidad:

la Meditación con estimulación auditiva incluye las Meditaciones con Mantra; son meditaciones en las que una música específica con unas frecuencias concretas y una reiterada repetición de unas palabras, que en Kundalini Yoga serían en hindú, inducen a un mejor estado meditativo. Parece que estas meditaciones actúan sobre el paladar superior de la boca controlando el sistema autónomo y los impulsos del cerebro primitivo y el sistema límbico . Las Meditaciones con Gong: son meditaciones que al golpear dicho instrumento, permiten una serie de sonidos vibracionales que benefician el estado meditativo, ya que son sonidos nucleares, es la esencia o el núcleo del sonido. No obstante no es recomendable iniciarse en este tipo de meditaciones sin un entrenamiento adecuado anterior.

Y la Meditación con estimulación visual;dichas meditaciones tratan de fijar la mirada en un objeto o imagen concreta, la cual pasado un tiempo comienza a crear unos efectos que regulan las ondas cerebrales. A estas meditaciones se les puede añadir Mantras, e incluso, movimientos específicos.

Por supuesto la Meditación en silencio. Esta meditación, bajo mi punto de vista, es la que requiere más disciplina, ya que ningún tipo de estímulo entra en nuestras ondas cerebrales, y por lo tanto, no actúa nada externo que nos pueda inducir algún “atajo” para llegar al estado meditativo.

Los Beneficios son muchos:La meditación desarrolla la mente neutral (meditativa). También fomenta un sentido de bienestar, paz interna, estabilidad y calma.Desarrolla la intuición, libera reacciones y hábitos inconscientes, así como miedos y bloqueos subconscientes.Fomenta la capacidad para enfocar la energía, lo que intensifica la eficacia y la eficiencia.Fomenta la claridad de la mente, la conciencia mental y la capacidad para estar presente.Disuelve emisiones principales de patrones del estrés.Desarrolla el lóbulo frontal, el cual controla la personalidad.

Y más cosas que hay que experimentar.

 

¿Tiene la meditación, bajo tu punto de vista, algo contraproducente que debamos conocer?

Bueno. El consumo de sustancias tóxicas como las drogas (alcohol, tabaco, cocaína, cannabis,…) o las sustanciás farmaceúticas puede complicar con gravedad esta práctica , normalmente desde el inicio, por su evidente acción destructiva a nivel cerebral y energético.

También para las personas con algún tipo de enfermedad mental o psíquica como puedan ser esquizopatías , epilepsias, bipolaridad, autismo, etc. no es recomendable que practiquen la meditación porque puede tener unas consecuencias más de carácter negativo que beneficiosas para su salud.

Dicho todo esto, se debe entender como recomendaciones únicamente para favorecer todo el potencial tanto de la persona como de la misma práctica.

 

¿Podrías compartir algo de tu experiencia personal?

Razones no me faltan para creer en este método sanador, capaz de involucrarnos y desapegarnos casi por completo. He visto que una práctica habitual crea nuevos procesos mentales y por lo tanto, automáticamente cambia nuestra percepción e interpretación de este nivel de la realidad.

Me introduje en la meditación inicialmente por la educación familiar.

Pese a mi formación académica y mi éxito deportivo y social no me sentía satisfecho y leyendo a los grandes maestros sentí que todas esas palabras y frases adquirían un sentido en mi interior. Notaba cómo resonaba conmigo. Comencé a atisbar esa tranquilidad y silencio en mi interior con más facilidad cuándo compartía este tipo de vínculo con personas dedicadas a la espiritualidad.

Tuve la gran suerte de compartir también un espacio sanador a todos los niveles al conocer a un estimado terapeuta y sus métodos peculiares de conformar el equilibrio y la liberación en la persona. Ese tratamiento terapeútico-psicológico, me llevó a comprender una infinidad de material interno que no había podido manejar ni concretar en mí mismo hasta ese momento.

En esa etapa mi aprendizaje se volvió más duro y real al tener que ser operado de un tumor cerebeloso (astrocitoma) con la consecuente experiencia de una ardua y larga recuperación. En ese espacio temporal de mi recuperación tuve que solucionar actividades básicas en una persona adulta, ya como sea escribir, andar, leer, y por qué no decirlo, lidiar con una depresión importante.

Pasados los años recuperé mis facultades, si no al cien por cien, prácticamente el 90 por ciento.

Y desarrollé otras nuevas ; fascinantes, a las que nunca hubiera llegado sin el tumor fantasma y las decisiones que implicó.

Ya pasados muchos años, tuve la lucidez suficiente para darme cuenta de que mi camino en la espiritualidad y conocimiento interno del ser humano, tenía que ser la razón y cimientos de mi vida. Comencé unas prácticas yóguicas con maestros que me ayudaron a romper las resistencias que provenían de mi ego, y que poco a poco fueron disipándose lo suficiente para maniobrar y vibrar en este tipo de disciplina. Me volvía a reencontrar con la meditación y mi estado de madurez concretó unos beneficios que no había notado hasta entonces y vi como se fueron apagando los ruidos mentales (deseos, anhelos, sufrimientos, etc). Mis ansiedades, infelicidad y preguntas existenciales no manejaban con tanto poder mi vida.

También entendí que la parte racional no puede resolver la meditación con sus actuaciones a nivel interno, a veces tan lejanas de la palabra, como una revelación, puede llegar a dar paz y sanar nuestra vida, ya que no lucha contra nosotros, sino que, es como un cálido abrazo de nuestro ser primordial que nos ama, consuela y consigue que nos aceptemos.

 

La mente es el único problema, y a no ser que vayas más allá de la mente, nunca iras más allá del problema”

(Maestro Iluminado. Osho)